El Darién afina sus herramientas para gestionar flujos migratorios extrarregionales

10 Octubre, 2019

Panamá. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) brindó un taller de construcción de capacidades a personal oficial de la zona fronteriza de El Darién. La actividad se desarrolló entre el 10 y el 12 de septiembre, y contó con la participación del Servicio Nacional Fronterizo (SENAFRONT), el Servicio Nacional de Migración (SNM), la Dirección de Investigación Judicial, la División de Trata y Tráfico de Personas de la Policía Nacional, y el Ministerio de Salud.

El taller combinó sesiones prácticas y teóricas, en las que los participantes aprendieron las mejores prácticas recomendadas para el manejo de campamentos y mitigación de conflictos, gestión y reporte de casos, e identificación de impostores y documentación falsa.

Como parte del taller, se plantearon necesidades concretas de equipamiento y del personal para poder encontrar a personas migrantes en la selva y trasladarlas a campamentos seguros.  Asimismo, se discutieron las dificultades actuales para un registro adecuado de las personas migrantes y para la verificación de sus identidades.

Se desarrollaron sesiones interactivas en las que los oficiales aprendieron a identificar cuellos de botella y discutieron formas de impulsar una migración ordenada. Parte importante del entrenamiento se enfocó en el tema de atención a familias y la recepción de niños, niñas y adolescentes migrantes en condición irregular.

El Darién es una zona de selva densa entre Colombia y Panamá. Es conocido por ser muy difícil de transitar y representa un quiebre de más de 100 km entre las redes de carreteras de Centroamérica y Suramérica. Como resultado, se trata de un terreno inhóspito y peligroso, atravesado anualmente por decenas de miles de personas migrantes.

Solo en los primeros cinco meses del 2019, SENAFRONT reportó el ingreso por El Darién de más de 11000 personas migrantes. Muchas de estas provienen de países lejanos, como India, Nepal y Camerún. La diversidad de la población atendida convierte en prioridad la preparación constante del personal migratorio.

Este taller se realizó en el marco del Programa Regional de Migración Mesoamérica-Caribe, financiado por la Oficina de Población, Refugiados y Migración del Departamento de Estado de los Estados Unidos.