Desde 2014 se han registrado más de 5.000 muertes de migrantes en Centroamérica, Norteamérica y el Caribe, y el número de vidas perdidas sigue creciendo en 2021

 
Belice, Dominica, Guyana, Haití, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, República Dominicana, Otro
8 Diciembre, 2021

 

Desde 2014 se han registrado 5.755 muertes durante viajes migratorios en Centroamérica, Norteamérica y el Caribe, dejando a decenas de miles de familiares en busca de respuestas. Esta crisis humanitaria en curso se pone de manifiesto en una serie de informes sobre migrantes desaparecidos en la región, publicados hoy por el Proyecto Migrantes Desaparecidos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

 

El número de muertes registradas ha aumentado en muchas rutas migratorias de la región en 2021, con más de 1.060 vidas perdidas. De ellas, al menos 650 personas han muerto al intentar cruzar la frontera entre México y Estados Unidos este año, la mayor cifra anual desde que la OIM comenzó a documentar las muertes en 2014. Este aumento es preocupante si se tiene en cuenta que la mayoría de los datos de esta región fronteriza no se comunican hasta después de finalizar el año.

 

"El creciente número de muertes de migrantes en la región es altamente alarmante", dijo Michele Klein Solomon, Directora Regional de la OIM para América Central, del Norte y el Caribe.

 

Aunque las 3.575 muertes documentadas en la frontera entre Estados Unidos y México desde 2014 constituyen el mayor número de muertes en una sola frontera en la base de datos del Proyecto Migrantes Desaparecidos, muchas otras regiones en las que los datos son más escasos plantean riesgos comparables para las personas en movimiento.

 

El Tapón del Darién, donde un número cada vez mayor de migrantes cruza la peligrosa región selvática, está marcado por un terreno peligroso, la violencia y un sinnúmero de reportes de muertes no verificables. Las 157 muertes documentadas por la OIM desde 2014, 42 de las cuales (el 27%) se produjeron en 2021, son probablemente un enorme subregistro del verdadero número de vidas perdidas.

 

Otras rutas poco documentadas incluyen los viajes por mar que utilizan las personas migrantes venezolanas que intentan llegar a las naciones caribeñas cercanas, como Trinidad y Tobago. Aunque la OIM ha registrado 176 muertes en esta ruta desde 2014, la probabilidad de que las embarcaciones desaparezcan sin dejar rastro significa que el número real de vidas perdidas es mucho mayor.

 

Las muertes en las rutas que atraviesan México también son difíciles de documentar. No obstante, la OIM contabiliza más de 750 vidas perdidas durante los procesos migratorios desde 2014, excluyendo las que se producen cerca de la frontera norte con Estados Unidos. La mayoría de estos registros se basan únicamente en informes de los medios de comunicación.

 

Sin embargo, las estimaciones de desapariciones de personas migrantes realizadas por organizaciones de la sociedad civil indican que hay muchos más migrantes perdidos y sin identificar: el Servicio Jesuita con Migrantes, una organización que lleva a cabo algunas de las mejores prácticas de búsqueda de migrantes desaparecidos identificadas en un nuevo informe de la OIM, informó de 2.180 desapariciones de migrantes en México solo en 2015.

 

A pesar de los llamamientos para prevenir más muertes y ayudar a las familias que buscan a los migrantes desaparecidos, no se han tomado suficientes medidas concretas sobre esta situación. Adoptado por un número abrumador de Estados, el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular en su Objetivo 8 pide "salvar vidas y establecer esfuerzos internacionales coordinados sobre los migrantes desaparecidos".

 

En toda Centroamérica, Norteamérica y el Caribe, los procesos en vigor para buscar a las personas migrantes desaparecidas no son accesibles ni eficaces. En consecuencia, las organizaciones de la sociedad civil suelen llenar los vacíos para documentar e identificar los casos de migrantes desaparecidos y fallecidos, y para atender las necesidades de las familias que quedan atrás.

 

"Salvar vidas es una prioridad absoluta. Los Estados y otros actores deben tomar urgentemente más medidas para hacer frente al creciente número de muertes de personas migrantes", dijo Klein-Solomon. "Las personas que buscan la verdad sobre sus familiares migrantes desaparecidos necesitan respuestas, y los responsables políticos necesitan mejores datos para garantizar que la migración es segura y digna para todos."

 

Lea más sobre los migrantes desaparecidos en las Américas en los nuevos informes publicados por el Proyecto Migrantes Desaparecidos del Centro Mundial de Análisis de Datos Migratorios (GMDAC) de la OIM, con el apoyo del Programa Regional de Migración de la Oficina la OIM para América Central, del Norte y el Caribe, financiado por la Oficina de Población, Refugiados y Migración del Departamento de Estado de los Estados Unidos:

 

  • Tendencias de datos de migrantes desaparecidos en las Américas (EN | ES)
  • Buenas prácticas en la búsqueda de migrantes desaparecidos de organizaciones de la sociedad civil en las Américas (EN | ES)
  • Recomendaciones para apoyar a las familias de los migrantes desaparecidos (EN | ES)

 

Para más información, por favor contactar a Jorge Galindo en OIM GMDAC (Berlín, Alemania), Email: jgalindo@iom.int, Tel: +49 1601 791 536, o a Jorge Gallo en la Oficina Regional de OIM en San José (Costa Rica), Email: jgallo@iom.int , Tel: +506 7203 6536