OIM promueve la comunicación en contextos de crisis y emergencias que incluye a las personas migrantes

 
25 Noviembre, 2021

Cualquier tipo de emergencia que impacte a una comunidad genera vacíos de comunicación que pueden poner en peligro la vida y la seguridad de las personas. En este contexto, hacer un afiche para dar a conocer un mensaje puede parecer una solución sencilla y efectiva. Sin embargo, preguntas como “¿Sabe toda la población afectada leer? ¿El lenguaje utilizado es el ideal? ¿Hablan el mismo idioma o hay que traducirlo?" pueden ponerlo en duda, particularmente cuando en la audiencia se encuentran personas migrantes.

Bajo la premisa que “un mensaje comunicado a tiempo puede salvar la vida de una persona” la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha elaborado la Guía práctica de comunicación en contextos de crisis migratorias. Esta busca fortalecer las capacidades de los Estados y diversos actores, para garantizar la inclusión de las personas migrantes en los sistemas de prevención, preparación y respuesta a emergencias, y que, al mismo tiempo, se vele por su dignidad y sus derechos. 

Está basada principalmente en dos marcos operacionales de la OIM, el Marco Operacional para Situaciones de Crisis Migratorias (MCOF por sus siglas en inglés), así como las Directrices para la protección de migrantes en países afectados por conflictos o desastres naturales de la Iniciativa Migrantes en Países en Crisis (MICIC, por sus siglas en inglés) y otros recursos de la OIM. Al mismo tiempo, integra conceptos teóricos y herramientas prácticas de la comunicación estratégica y la comunicación para el desarrollo que pueden adaptarse a contextos de crisis.

La guía no solo posiciona la comunicación como un elemento central en la atención de una emergencia, sino que reconoce el rol activo que deben tener las personas migrantes si se desean construir procesos efectivos. En ese sentido, se quiso brindar a las personas e instituciones que trabajan en campo y con población migrante un recurso de consulta rápida que les permita atender la crisis o emergencia de la mejor manera.

El documento, dividido en tres secciones, ayuda a quien lo consulta a conocer cómo identificar las características de la población y considerarlas a la hora de crear mensajes, coordinar e integrar a las contrapartes involucradas en la emisión de los mismos, identificar los canales más adecuados, tener herramientas para saber cuándo y cómo se pueden implementar las acciones de comunicación y a identificar e incluir espacios de validación, diálogo y escucha con la población migrante a lo largo de todo el proceso.  

Con el fin de buscar el mayor aprovechamiento, la guía ya ha sido utilizada en diversos espacios, como el Taller regional sobre comunicación ante emergencias y crisis migratorias organizado en conjunto con la  Comisión de Autoridades Migratorias de los países miembros del SICA (OCAM) , el Taller de simulación de emergencias gestionado en conjunto con el Centro Operaciones de Emergencias (COE) de Guatemala, el Curso básico sobre migración e inclusión de personas migrantes en respuesta a emergencias impartido en Honduras junto con la Comisión Permanente de Contingencias (COPECO), así como el Taller de gestión de alojamientos temporales impartido por la OIM Panamá en Darién a diversas contrapartes que atienden los flujos migratorios extrarregionales.

“La guía me pareció muy útil porque en el contexto es muy fácil que te olvides de los principios o de lo importante que es incluir a la población migrante, así que siempre es valioso reforzar términos, significados y todo lo que significa el trabajo en terreno. En cuanto a la comunicación de verdad espero que en el campo podamos aplicar lo aprendido y podamos construir recursos de diferentes tipos para y en conjunto con los migrantes”, mencionó Katiuska Forbes, técnica de la organización RETT internacional y quien asistió al taller realizado en Panamá.

La guía de comunicación en contextos de crisis migratorias fue desarrollada en el marco del Programa Regional sobre Migración de la OIM, que cuenta con el apoyo de la Oficina de Población, Refugio y Migración (PRM), del Departamento de Estado, de Estados Unidos.