Reconstruyendo la confianza de adolescentes migrantes

29 Marzo, 2017

Tapachula, México. Con el objetivo de animar los días de cientos de adolescentes migrantes acogidos en el Albergue Temporal para Menores Migrantes “Viva México”, la OIM a través de su programa Mesoamérica,  se ha propuesto impulsar un programa lúdico y de entrenamiento que les devuelva algo de alegría y alivio emocional.  Cada día llegan a esas instalaciones - ubicadas en Tapachula, frontera sur de México – adolescentes centroamericanos que han migrado de manera irregular. Su estancia puede ser de 24 horas o  hasta de seis meses, según sea el caso.

“Todos esos jóvenes llegan a nuestro albergue con una carga emocional muy alta. Son chicos que necesitan atención, son adolescentes y están solos en otro país y esto hace que necesiten más apoyo”, dice  Giaydi Gutiérrez, coordinadora del Albergue.  “Por eso hemos impulsado un programa de actividades lúdicas y recreativas que les permita despejar sus mentes, hacer cosas diferentes mientras están acá”, agrega.

Bajo este programa de entrenamiento, los jóvenes se ven sorprendidos por actividades recreativas que van desde el fútbol hasta clases de cocina francesa; pasando por CrossFit, clases de baile (break dance, ¡por supuesto!), música, pintura o serigrafía.

“Nos estamos esforzando para que los chicos que se quedan más tiempo sean capacitados incluso en algún oficio que les pueda ofrecer una alternativa de trabajo para su futuro. Ya hemos entregado certificados a algunos como instructores de CrossFit, por ejemplo y esto es una motivación muy grande para ellos”. Manifiesta Giaydi Gutiérrez.

 

La funcionaria asegura que los chicos en tránsito se motivan mucho cuando llegan y ven la variedad de actividades recreativas que ofrece el Albergue, pues les ofrece un aire fresco en su camino.

“Podemos hacer que se sientan mejor, que a nivel psicológico puedan manejar mejor la situación y bajar la tensión del momento”, agrega.

En el 2016 el Albergue Viva México recibió a un total de 2,178 adolescentes, más del doble de los que esperaba recibir en un año. Este Programa innovador de actividades lúdicas y formativas comenzó a implementarse en el 2016 como un piloto, fruto de la colaboración del Albergue con la OIM, y la contribución de profesionales y artistas locales que han logrado establecer un puente con la población migrante albergada.

 

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